Como se crea un estándar

30 de octubre de 2020
Por. José Edgardo Cruz Figueroa

Tomado de https://jazzlatino.org/f/como-se-crea-un-estándar

Mon Rivera y su Orquesta  Que Gente Averigua

En un video corto sobre Mon Rivera, producido por César Colón-Montijo, Robert Padilla alega que en el disco de Rivera Que gente averiguá, Eddie Palmieri toca en dos temas: "Lluvia con nieve" y "En Casa de Pepe." Padilla menciona al primer LP de Palmieri donde según él, Palmieri "experimentó" con trompetas "porque todavía no había definido el sonido de la banda de trombones." Luego Padilla alega, en clave de narrador omnisciente, que como resultado de la cita con Mon Rivera, Palmieri tiene una epifanía—"wow, este es el sonido," Padilla dice que dijo Palmieri, lo que se presenta como el momento en que él decide formar su trombanga.

Lo único malo con este recuento es que el disco de Rivera sale en el 1961 que es el mismo año en que Palmieri organiza La Perfecta y es en el 1962 cuando sale el primer disco de La Perfecta donde las trompetas son prominentes en ocho de doce canciones. Otro detalle es que en una de las carátulas del disco de Rivera el único pianista que aparece en los créditos es Palmieri así que ¿por qué Padilla dice que él tocó sólo en dos canciones? Para complicar las cosas más, hay discografías que datan Que gente averiguá en el 1963.

Eddie Palmieri y su Conjunto La Perfecta  El Molestoso

Si la epifanía de Palmieri fue el resultado de la cita con Rivera y si la cita fue en el 1961 o antes, ésta no ocurrió después de que Palmieri "experimentara" con las trompetas. Es decir, no fue que Palmieri le dio prominencia a las trompetas en su primer disco y luego de grabar con Rivera dice wow y cambia de dirección si no que cambia de dirección después de grabar con Rivera y después de grabar su disco lo cual abre la posibilidad de que cambia como resultado de la semilla plantada en su mente por el ejemplo de Rivera, o tal vez por otras razones. Esto es plausible a menos que en efecto Que gente averiguá fue grabado en el 63, después que salió La Perfecta, pero aún así ahí está este otro detalle: el segundo disco de Palmieri, El molestoso, donde desaparecen las trompetas, sale en el 1962 y ahí Palmieri comienza su trayectoria sólo a base de trombones que sigue hasta el 1970 cuando Chocolate Armenteros toca en Superimposition.

Estos pequeños detalles son importantes porque revelan la complejidad de la historia y lo molestoso que es depender de recuentos y datos cuestionables o contradictorios. Además, sugieren un proceso histórico fluido, con más vertientes que una simple y lineal relación de causa y efecto entre el estímulo provisto por la experiencia de grabar con Rivera, la exposición al sonido exclusivo de una sección de trombones, y la decisión de formar, propiamente hablando, una trombanga —que no es lo que evidencia el primer disco de Palmieri. Ese disco, a pesar de que las trompetas llevan la voz cantante, tampoco es una trompetanga. El disco tiene doce canciones de las cuales solo dos se pueden caracterizar como ejemplos de trombanga en el sentido de una flauta a cargo de los solos y una sección de trombones sustituyendo a los violines de una charanga.

Otro alegato de Padilla es que antes de ser el Willie Colón que todos conocemos, Colón estuvo en una presentación de Rivera y que éste, al saber que Colón tocaba trombón, lo invitó al escenario para que tocara con su grupo. Padilla explica que eso se lo contaron, es decir, que encima de que tenemos que aceptarlo por fe es un recuento por segundas manos, y entonces salta a la conclusión de que ese encuentro tuvo algo que ver con la decisión de Colón de usar trombones en su grupo.

Yo recuerdo una entrevista en la que Colón dice que el impulso para tocar trombón y por ende organizar una banda que destacara a su instrumento le salió cuando oyó el rugido de elefante del trombón de Barry Rogers. Da la casualidad que Barry Rogers toca en Que gente averiguá lo cual apunta a la posibilidad de una influencia simultánea en Colón por parte de Mon Rivera y de Rogers. Pero también es importante señalar que en esta genealogía el hecho de que Colón fuese trombonista es clave pues eso sería razón suficiente para adoptar el formato a base de trombones, con o sin las influencias de Rivera y/o de Rogers, pues ¿qué músico no le da un rol preeminente a su instrumento en el grupo que dirige?

No obstante, aquí hay otro ejemplo de un proceso complicado pues aun asumiendo que la fecha correcta de Que gente averiguá es la del 1963, habría que asumir también que a los 13 años Colón tenía la madurez y claridad de miras necesaria para decidir que iba a organizar una orquesta a base del modelo provisto por Mon Rivera y el ejemplo de Barry Rogers. Otra cosa dudosa es que antes de cumplir los diecisiete ya Willie Colón andaba por Nueva York tocando como invitado de músicos de renombre como Mon Rivera así que si lo de la invitación a tocar es cierto, tiene que haber sucedido cuando Colón ya había grabado, es decir después del 1967. Quizás lo mejor sería preguntarle a Colón pero a estas alturas, ¿su memoria sería confiable? Recientemente yo lancé al vacío de Facebook una pregunta que tenía que ver con una grabación de Colón del 1994. Para mi sorpresa Colón respondió pero su respuesta resultó ser equivocada. Si la memoria le falló para un dato de 1994, ¿qué se puede esperar con respecto a un dato oscuro de los años 60?

Ahora bien, aceptemos que Mon Rivera o el mismo Barry Rogers jugaron papeles importantes en la trayectoria musical de Eddie Palmieri y Willie Colón, específicamente en lo que respecta al rol del trombón en sus orquestas. Si la cosa fue así, ¿Cuál es su significado?

Lo que este recuento sugiere es que el proceso de crear un estándar es complejo dada la multilateralidad y multidimensionalidad de las relaciones sociales, y que el primer paso es crearlo en la práctica, esté o no esté presente la intención de dar un salto al vacío para hacer algo nuevo, algo que otros después adopten como suyo y que sirva de modelo para muchos más. Esa práctica puede ser original, como lo es en el caso de Mon Rivera, o puede ser un acto de mimetismo fallido pero en un sentido positivo: cuando Palmieri y Colón deciden copiar a Mon Rivera, si ese fue el caso, fallan porque no reproducen a Mon Rivera pero tienen éxito porque crean algo nuevo, algo individual, algo que refleja un estilo diferente e identificable.

Después que La Perfecta y El Malo salen a la calle es imposible escuchar con una venda en los ojos a El Molestoso y a The Hustler, sin reconocer que se trata de Eddie Palmieri y Willie Colón. Es lo mismo que le sucede a quien escucha a Miles Davis en Kind of Blue. Despues de escuchar "So What? " uno puede reconocer a Miles Davis tocando otras cosas (a menos que sea Bitches Brew por supuesto). Y Kind of Blue, que es un disco emblemático, fue el intento fallido de copiar a un músico africano que Davis vio en un concierto tocando un obstinado en un piano de pulgar.

Mon Rivera jugó un papel seminal en las trayectorias tanto de Palmieri como de Colón pero son ellos, no él, quienes sientan las bases para un nuevo estándar que luego alcanza su nivel máximo con el Conjunto Libre de Manny Oquendo, que valga así decirlo, es una mímesis fallida en retrospectiva de La Perfecta. Nuevamente, intento fallido en positivo y con creces pues este grupo produce un sonido revolucionario. En lo que respecta al trombón en esa agrupación, un crítico en una ocasión describió a Libre como la "universidad del trombón," tanto por el hecho de que incorporaba cuatro trombones como por el hecho de que eran cuatro trombones de la santa madre que me parió.

En la creación de un estándar ese primer paso es el más importante. Presupone que haya algo que sea no sólo imitable si no también digno de imitar. Los “covers” y las bandas de tributo no cuentan, excepto para confirmar la durabilidad del estándar. Lo que sigue en el proceso tampoco es lineal ni automático. De hecho, el modelo puede constituirse en estándar sin que nadie intente adoptarlo. Willie Colón y Palmieri irrumpen en la escena y marcan un hito en la trayectoria de la Salsa sin que nadie les ponga un pie al frente... ¿hasta cuándo?

Rubén Blades no se tira a ese ruedo hasta el 1980 con Maestra Vida donde la imprimatura de Willie Colón es evidente pero Blades le mete cosas a ese disco que lo distinguen del estándar a la vez que lo reproduce. Claro, la distinción no es inédita y su precedente es la ópera Latina Hommy, de Larry Harlow, que debuta en Carnegie Hall en el 1973. En el 73 Andy y Jerry González juntan fuerzas con Manny Oquendo y crean al Conjunto Libre que después se denomina Manny Oquendo y Libre ante la insistencia de Oquendo de que un grupo con timbales no se puede llamar conjunto. En el 88 Blades vuelve a la carga con Antecedente que es seguido por Caminando en el 1991 y Amor y Control en el 92.

Aun así, con Libre Eleguá cierra los caminos en el sentido de que hasta la fecha no ha surgido otro grupo igual, aunque podría decirse que el alumno de Libre, Jimmy Bosch, recupera el brío de Libre pero con saxofón y trompeta después que Oquendo muere y Libre se desintegra. Mientras, Jerry González dio otro salto cualitativo en la dirección del jazz latino integrando los modelos de Davis, Patato, Mongo Santamaría y Los Muñequitos de Matanzas en la Fort Apache Band. Fort Apache ya no existe pero el estándar permanece como otro ejemplo de un arquetipo en su clase que por el momento nadie tampoco ha logrado superar.

Pero nada: el punto es que el segundo paso en el proceso de crear un estándar no es la proliferación del modelo si no su exposición a través de grabaciones, conciertos, difusión radial (cuando la radio era la reina), difusión por los medios, mercadeo hábil y extenso. En este aspecto del proceso, Palmieri y Colón terminaron mejor situados que Mon Rivera y en parte por eso son ellos y no Rivera los que terminan "creando" el estándar. Si durante el camino surgen exponentes que adoptan el estándar y/o lo enriquecen, santo y bueno, pero el estatus de estándar no depende de eso, como lo demuestran las orquestas de Machito, Tito Puente, Willie Rosario, Bobby Valentín y El Gran Combo. Ninguno de esos tiene par.

El tercer paso es el de la crítica. Aquí el problema es el del árbol que se cae en el bosque sin que nadie atestigüe la caída. Para que la caída del árbol sea real tiene que haber por lo menos un testigo. Y así mismo es en el proceso de crear un estándar. Yo no diría que con un crítico que le deje saber al público que está en medio de algo nuevo e interesante es suficiente pero tampoco lo es con cincuenta que no sean influyentes. No puede ser un Harvey Pekar escribiendo reseñas desde su cuarto en Cleveland para publicaciones oscuras si no un (llene el blanco con el crítico más influyente que se le ocurra) escribiendo en un periódico de récord o tocando la música en un programa de radio con una audiencia nacional a una hora respetable. Sí, sí, hoy en día también hay que tener una presencia sustancial en facebook, twitter, instagram y suma y sigue.

A través de todo el proceso, el azar juega un papel muy importante que nadie puede predecir ni controlar. Si Mon Rivera no hubiese tenido el vicio hacia la heroína, la cual le produjo la hepatitis y fue la causante de una muerte prematura, a lo mejor se habría constituido en el portaestandarte de su modelo. Esas son las cosas de la vida que en su mezcla Maquiavélica de decisión y suerte a veces terminan apabullando nuestro potencial. Como dicen los mafiosos (al menos los que yo conozco por las películas y la tele), what you gonna do? Pues lo que uno puede hacer es estar en el juego y estar pendiente. Hay que ser osado o como diríamos en Barrio Obrero: fuerza 'e cara (o cariduro en Fajardo).

No es cuestión de ser impertinente si no de velar güira y salir corriendo con la bola hasta el canasto cuando se presente. ¿Quién se habría podido imaginar que la carrera paradigmática de Ray Barretto iba a depender de la confluencia de su presencia frente a una vellonera en Alemania con el momento en que empezó a sonar "Shaw'nuff"? ¿O que le emergencia del Buena Vista Social Club iba a depender del desbarajuste de los planes de Ry Cooder de grabar a un grupo de músicos africanos en Cuba? Permítanme una referencia egoísta como último ejemplo del efecto de lo que uno de mis amigos llama el agua de azar: si no hubiese sido porque el pianista cubano Pepe Rivero es un tipo bien chévere, es posible que no me le habría acercado para proponerle producir la grabación que terminó siendo el disco compacto: El pañuelo de pepa (www.jazzlatino.org).

Cuenta J.L. Borges en una de sus conversaciones con Roberto Alifano (Lascaux Publishers, 1984) que en el 1930, cuando le dijo a su madre que había vendido veintisiete copias de su primer libro ella le ripostó: "Te estás haciendo un hombre famoso Georgie." Hoy día veintisiete copias de nada no son suficientes para adquirir fama de nada, pero como ese libro de Borges, para crear un estándar lo que más falta hace es una copia de algo bien bueno y que alguien la compre.