Llegó Melón

 

 

Luis Angel Silva Nava

 

 

Johnny Pacheco y Luis Silva.

Foto del sello Fania Records.

 

Semblanza de un sonero mexicano

 

Revisado el 6 de junio de 2010

Una compilación de ©Israel Sánchez-Coll. isanchez_coll@yahoo.com

«Los jóvenes de ahora no se han dado cuenta de todo lo grande que pasó por México. Benny Moré, Mongo Santamaría, Rafael Hernández, Acerina, Enrique Jorrín, La Lupe e inclusive Pérez Prado, aquí se hicieron famosos. Todas esas gentes nos enseñaron a respetar y querer el son y otros ritmos, cosa que los músicos de ahora no toman en cuenta y así piensan desplazar al veterano, basándose en empujones, pero de esa manera no se desplaza a ninguna persona, sólo se logra basándose en calidad». Melón

Previo a relatar nuestra compilación de Luis Ángel Silva Nava, es valido pasar un vistazo a la vigencia de la música caliente en México, en efecto, para que surgieran orquestas con la prestancia y apego musical al son cubano como lo fue Lobo y Melón, necesariamente debían de existir algunos cimientos que posibilitaran la dinámica y la fluidez de dicha música en suelo Mexicano.

Breve historia de la música caliente en México Lindo.

La música caliente llegó a México según nuestras fuentes consultadas, hacia finales de la Guerra Hispano - Cubana alrededor de 1890; se divide en dos grandes corrientes entre el Danzón y el Son. Señala el historiador Raúl Martínez que, el Danzón cubano empezó a escucharse especialmente en Mérida, que, traídos por numerosas familias cubanas cuando arribaron a México en 1895 bajo los efectos de la guerra hispano cubana. A principios de este siglo, danzoneros tan importantes como los cubanos José Urfé, Jorge Anckermann y Luis Casas Romero visitaban frecuentemente las plazas mexicanas. Con la construcción de una danzanera en 1905, por los cubanos Tiburcio Hernández "El Babuco" y el compositor y arreglista Tomás Ponce Reyes en Veracruz, se inician la “cubanización” de las orquestas típicas mexicanas. Por esos años "El Babuco" se unió al compositor y músico mexicano de gran oficio Miguel Lerdo de Tejada el cual lo introdujo en la vida nocturna capitalina de los casinos, dancing, cabarets y hasta en los prostíbulos donde la danzonera cubana - mexicana de "Babuco" fue aceptada de forma inmediata en esos lugares licenciosos. Otra que comenzó la hermosa tradición musical del danzón desde 1907 en el puerto de Veracruz en los salones El Trívoli, el Carabanchel, así como en fincas y fiestas patronales, fue el excelente clarinetista y director de orquesta mexicano Luis Ramírez. La orquesta Los Chinos Ramírez por su marcado sabor cubano-veracruzano fue una de las primeras en ser denominada como danzonera.

Sin embargo es con la inauguración el día 20 de abril de 1920 del legendario Salón México "La Catedral del Danzón" [fue cerrado en 1962, debido a una ley arbitraria del gobierno de Ernesto Urruchurtu, regente del D.F. conocido como el “regente de hierro”, dictada en 1957, que limitó el horario de los salones de bailes y muchos locales quebraron] con sus tres salones de bailes que se iniciaría en Ciudad México el verdadero auge del danzón, las danzoneras y las orquestas locales de este tipo. Desde ese momento, proliferaron los salones de bailes, muchos de ellos con sus propias danzoneras y concursos de estas: El Colonia (1921), El Vaporsito (1925), Los Sabinos (1925), El Montecito (1928), La Normal, El Dancing Luz, El Palacio, La Playa, El California, y otros.

No obstante se acredita que la figura más descollante en la contribución a la estructura instrumental, armónica y rítmica acentuando los elementos afrocubanos y definiendo el danzón y las bandas cubanas y mexicanas lo fue el famoso timbalero cubano Consejo Valiente Robert, más conocido por el apodo de "Acerina". Ya en 1924 era timbalero de la famosa orquesta de Los Hermanos Concha Burgos, pero no sería hasta 1930 en que el negro "Acerina" se hiciera sentir desde el Salón México la genialidad de este timbalero y compositor cubano. De 1940 a 1987, en que falleció, se le consideraba una leyenda como la figura, así representativa en la fusión del danzón cubano, yucateco, veracruzano y capitalino. Junto a la labor de "Acerina", el danzón durante el cuarenta y el cincuenta quedó plenamente identificado a la personalidad del pueblo mexicano.

 

Herencia Latina

Década del 30, la orquesta de Juan Concha y sus Estrellas;

puede verse en los timbales a el “negro” Acerina. En el Salón México.

De otro lado Merry Mac Master aporta que en marzo de 1928, un grupo de son cubano pisó por vez primera el puerto de Veracruz. Los ocho integrantes del Son Cuba de Marianao, habían sido contratados en La Habana por el empresario mexicano José R. Campillo, para cumplir una temporada en el Teatro Esperanza Iris de la Ciudad de México, los integrantes eran: Arsenio Núñez Molina, director y trompeta; Félix Catalicio Canto y Eulalio Ruiz de Mantilla, guitarras; Agusto Forest Flores, marimbula; Heberto Aguilar Núñez el Neno, tres; Miguel Meza, bongóes; Salvador Durañones, timbales; Lico Madera, maracas y cantante y el bailarín José González Pimienta. El Son Cuba de Marianao llamó la atención desde el momento en que pisó puerto veracruzano; También se comenta que los marineros cubanos que venían en los barcos traían consigo discos del Sexteto Nacional, del Trío Matamoros y del Sexteto Habanero, estos discos al parecer eran vendidos o intercambiados por otro tipo de mercancía en los puertos mexicanos. Varios integrantes del Son Cuba de Mariano, el cual se desbarató en 1930 en Yucatán, se quedaron en México, en efecto, el trompetista y bajista Arsenio Núñez Molina y el guitarrista y tresero Eulalio Ruiz de Mantilla, se juntaron a diversos grupos mexicanos. El Cuba de Marianao se constituyó en la escuela para los primeros soneros mexicanos, como Pedro Domínguez “Moscovita”, José Macías “El Tapatío” y Luis Iturriaga. Lo que posibilitó que en el puerto de Veracruz para 1930 empezaran a formarse muchos sones, el Bacardí, el Árbol de Oro, el Sexteto Heroico, la Flota del Canal, el Son Pastor de las Calles de Arista, el 20 de Noviembre y el Mondonguero. Parece ser que el Son de Marabú, fue el primer grupo sonero de México, fue creado por el cantautor Agustín Lara y acompañado de la cantante Toña la Negra. Además no hay que olvidar que el compositor puertorriqueño, Rafael Hernández, se traslado a la ciudad de México vía Nueva York en 1932. En está ciudad permaneció alrededor de quince años y plasmó en el naciente cine mexicano sus hermosas composiciones “Preciosa”, “Lamento borincano”, “El Cumbachero” entre otras.

Las orquestas de Mariano Merceron, Son Clave de Oro, Benny More, Arturo Núñez, Rafael Hernández, Noe Fajardo, La Orquesta de Chucho Rodríguez y Orlando Guerra "Cascarita", la increíble voz de Toña la Negra y muchos otros más, eran la delicia de los jóvenes que en la década de los cuarentas se divertían asistiendo a los lugares en donde hacían acto de presencia estas ¡señoras orquestas!. La influencia de países como Cuba, Venezuela y Colombia con el Porro, era inegable, destacándose como gran éxito la canción Micaela, compuesta e interpretada por el colombiano Luis Carlos Meyer [el negro Meyer].

Para la década de los cincuenta, se dejaban escuchar Kike Mendive con Arturo Núñez como vocalista, Rolando Laserie, Acerina y su Danzonera, la Orquesta de Carlos Campos, La Orquesta de Pérez Prado con su Mambo; Luego vinieron con el Cha cha chá la Orquesta América, Orquesta Aragón y la Orquesta de Enrique Jorrín. En esta década despunta artísticamente la Sonora Matancera (formada en los años 30's).

 

Llegó Melón

 

Herencia Latina

 

Melón y Pacheco un dúo para la historia.

 

Melón llegó al Son cuando éste empezaba a estar en su mejor momento. Fue fundamental la mítica orquesta mexicana de Son Clave de Oro que ya tenía programas de radio en la XEW y era contratada para animar varias películas. Melón nació para 1934 (?) En ciudad de México, en la calle Naranjo de la colonia Santa María la Ribera. La primera vez que el cantante oyó tocar él son cubano fue en la vecindad donde vivía su abuela materna. "Lo escuché bonito, me sentí sorprendido y quería tocar lo que estaba oyendo". Una influencia grande fue que escuchó en la calle de Trébol a David Ferruzca, "Caricaballo", director de un grupo llamado El Latino el cual proyectó a varios soneros de la colonia, como Luis González Pérez y Tony Camargo. En esa misma calle vivía su tía Josefina. "Los oía cantar canciones como "Perdón", "Irresistible" y "Despedida", cosas de Daniel Santos que sonaban en la radio local". Dada su corta edad nunca reparó si era una música propia de México, fueron muchas las veces que Doña Paz (su mamá) lo retiró de las puertas de las cantinas, jalándole las orejas porque se la pasaba, escuchando los discos de moda que esos fantásticos aparatos atesoraban en sus voluminosos cuerpos.

A partir de ahí, no se ha apartado de la música. El recuerda que ya en su etapa de adulto que fue testigo de la música del puertorriqueño Daniel Santos, que tuvo una época dorada por su calidad interpretativa. Silva lo admiraba tanto que llegó a convertirse en su amigo con el paso de los años. Poco después, grandes soneros comenzaron a influir en este sonero mexicano, como lo fue la música de Beny Moré y Miguel Valdés.

Comenzó sus inquietudes musicales con un trío que se llamó Guerra a la oreja, de los hermanos Bonilla. Como no sabía tocar la guitarra, un día sacó las maracas que tenía en su casa e incursionó con ellas, le gustó que le sugirieran que las llevara todos los días. El trío empezó a montar números de moda como "El muerto se fue de rumba", "Se va el caimán", "El gallo tuerto o "Micaela"; el trío pegó y los riquitos de la colonia los contrataban para dar serenatas. Guerra a la oreja sólo cobraba una botella de tequila para la desvelada y el transporte de sus músicos.

Pronto empezaron a cambiar sus gustos musicales. Cuando entró al ambiente se dio cuenta que, por ejemplo, los del Macao, que así les decían a Los Diablos del Trópico, tocaban mejor que el conjunto Clave de Oro. El grupo del Río Rosa, también; así como la orquesta de Chucho Rodríguez y la de Arturo Núñez. Otro factor importante en su trayectoria fue el trato personal y profesional con el pianista y arreglista mexicano Luis González Pérez: "Me hizo cambiar muchas cosas y tener precisión auditiva”, expresó en una entrevista Melón.

Fue Armando Thomae trompetista con Los Guajiros del Caribe quien lo oyó cantar en una fiesta y le propuso integrar tal agrupación; Melón comenta que en una de esas fiestas le dijo:

- Oye. No cantas mal, pero como que eres un poco descuadrado. ¿No te gustaría cantar son?

- Como no.

-Mira, ¿por qué no asistes a los ensayos de nuestro grupo?

El grupo lo conformaban gente muy preparada musicalmente, estudiaban en la Escuela Libre de Música. Su director era Toño, quien hacía los arreglos, Armando empezaba en la escuela y César Molina en la trompeta, estaba terminando de aprender a leer música. Al conguero, Jesús Vásquez, le decían Fufu, y fue quien le puso el apodo de "Melón", porque al parecer, Luis Silva tenía la cabeza grande y se asemejaba a  un melón. Estaba también Ángel Romero Donís, "el Chamaco", quien tocaba el bongó se comentaba que era un sonero natural. Los Guajiros del Caribe fue su kinder para 1949, comenzó en los coros dado que en una oportunidad que le dieron para cantar, no se ajustó bien a la canción propuesta. Para mejorar su voz y estilo compró discos de Cascarita y Kiko Mendive los estudió oyéndolos hasta la saciedad. Se ponía frente al espejo oyendo el disco, tocaba las maracas y después de mucho darle, empezó a mejorar. Con el transcurso del tiempo su cantante oficial, Toño Espino renunció al grupo, quedándose en la Ciudad Juárez. Fue de está manera como Melón remplaza a Espino y debuta como cantante.

 

El Nene del Son

 

 

En una gira por Ciudad Juárez en 1949, con Los Guajiros del Caribe, el joven cantante se hechizó con el be bop, que oyó, primero, en discos de Woody Hermann y Gene Krupa, y luego, con algunas orquestas que llegaron a El Paso. Recuerda que en el Palacio Chino de Juárez tocaba la orquesta de Roy Ramos, cuyo pianista Willy Guzmán cantaba esta modalidad del jazz. Melón trabajaba en el cabaret La Cucaracha y solía pasar sus ratos de descanso yendo a escucharlos. La fusión del be bop con el son cubano sería el sello que le imprimiría al sexteto que en 1958 formó con Carlos Daniel Navarro Lobo ".

Melón conoció al Bárbaro del Ritmo a mediados de 1949. Con el tiempo empezó a conversar con él y a desarrollar una buena amistad. En 1950 grabó en los coros de Beny Moré para un número cinematográfico que se llamó "Bocón" [del compositor Juan Bruno Terraza]. Esa grabación fue una lección tremenda, se comenta que había dos coristas que no dieron el ancho y como no pudieron encontrar reemplazo, Beny le dijo a Tarraza que necesitaba un buen cantante, Melón, le dijo al gran Beny:

- Yo le voy a hacer, el coro y la inspiración al mismo tiempo.

Melón estaba tan maravillado, que se equivocó dos veces, pero cuando por fin se acopló, Beny le agarró la cabeza que es la costumbre de los cubanos cuando se hacen las cosas bien. De ahí en adelante, Melón asistió con más frecuencias a las actuaciones del Bárbaro del Ritmo.

También melón en un recuento de su vida expresa:

 

«En mis principios, los cuales se remontan a 1949, hubo soneros muy buenos en todos los instrumentos los cuales conocían el son en toda la extensión de la palabra. Era obligación tocar con propiedad respetando la clave, en una palabra: como debe ser. Los conjuntos eran de primer nivel, como diría conocido cronista de futbol. Recuerdo entre los pianistas al Viejo Luis, Daniel de la Vega, Salomón Jiménez, Toño Espino, Fayo Cabrero, Pepe Bustos, Luis Lozano, y no hablo de Gallina porque él llegó más tarde y se prestaría a suspicacias. Pero usted, mi enkrukoro, puede tener su opinión acerca de Mauro Enrique Chávez Vergara, que era su nombre».

 

En 1951, cuando trabajaba en el cabaret Astoria con los Guajiros del Caribe, Melón conoció al diplomático guatemalteco Guillermo Shur, quien los visitaba muy seguido y lo invitó a su casa a escuchar los discos de su colección personal. Y de esta manera pudo conocer lo que se estaba “cocinando” en New York como la banda de Machito, la de Tito Puente y sus Picadilly Boys, la de Tito Rodríguez y sus Lobos del Mambo, a Joe Loco (José Estévez), Julio Andino y Arsenio Rodríguez, estas grabaciones se encontraban en 45 revoluciones, con ello actualizó su repertorio y se puso al día con los ritmos de la “Casa del Mambo” el Palladium. La unión con los Guajiros del Caribe duró poco ya que después de un toque en la ciudad de Juárez, el grupo se desintegró.

Luego pasa a Los Diablos del Trópico donde realizó su primaria musical. Comenta Melón que se encontraba en el Macao, con los Diablos del Trópico, el último día de la prueba, un domingo, fue que le dijo Felipe Chía:

 

"Oye Melón. ¿Te gustaría quedarte con nosotros?".

"Sería un sueño"

"Pues ya te quedaste. Nada más que tienes que ponerte más duro".

 

Permaneció algunos años con Los Diablos del Trópico, debido a que le tocó aprenderse las canciones "Juventud Amaliana" o "Pancho el Ripiao", las cuales no se sabía, al parecer le resultaron difíciles. Siempre que tocaba la clave entraba mal, cruzaba la clave. Al serle imposible alcanzar la exigencia que le hacían, empezaron sus problemas; no obstante, a pesar que su contrato se canceló, en algunas temporadas siguió cantando para los Diablos. Le gustaba tocar con ellos, porque Los Diablos del Trópico era un grupo sonero. Allí no había melodías americanas, ni música para amenizar la cena, era son puro. Por eso guarda tanto cariño, respeto y admiración por ese conjunto.

Formó su primer grupo, Los Marcianos, banda que tocaba puro cha cha chá hasta que un día le llenaron una maleta con drogas y tuvo que ir cuatro meses preso. Salió absuelto, pero como era un delito federal le tocó pasar todo el proceso hasta la sentencia adentro. Fueron cuatro meses en los que le tocó cantar mucho, para poder ganarse el respeto y un lugar entre los presos. Formó en la cárcel un trío que se llamó Los Enemigos del Silencio. Al salir en libertad para 1957 creó un grupo llamado Sensación Combo, en su opinión personal tocaban mejor que Lobo y Melón, - “sólo que eran muy indisciplinados y llegaban tarde a sus ensayos, por eso fue que me separé de ellos, en una gira por Acapulco”. Precisamente fue en Acapulco que Lobo [Carlos Daniel Navarro Pulido] lo persuadió para que formaran una nueva agrupación.

 

Melón en el guiro y Lobo en el timbal

izq. Lobo (Carlos Daniel Navarro), tumbadoras y der. Melón (Ángel Silva), cantante.

 

 

Lobo y Melón

 

El conjunto Lobo y Melón fue una institución dentro de la música afroantillana en el caribe y en algunos países de América Latina, encarnaron unos años fugaces el clímax de la furia tropical y romántica que por décadas, y aún por siglos, había llegado a México provenientes de las antillas mayores. Se formó para 1958, en un momento cuando el cha-cha-chá estaba en su apogeo en México y toda agrupación, charanga o no, estaba obligada a tocar el ritmo de moda. La historia comienza cuando Carlos Daniel Navarro Pulido “Lobo”, que antes estuvo con el grupo Batamba, se encontraba tocando en Acapulco, donde también se encontraba en el lugar el Sensación Combo, relata Lobo que le expresó a Melón:

-¿no te gustaría que hiciéramos un grupo?

Melón le respondió:

-Allá en México hablamos.

Tal parece que su debut se llevó a cabo en un lugar de la calle Humboldt con la Avenida Hidalgo, el cual tenía licencia para la venta o reparación de neveras. Lobo le expresó a la periodista Merry Mac Masters lo siguiente:

-De la noche a la mañana el lugar lo convirtieron en un bar y le llamaron el “H8”. No se bailaba. La gente nada más iba a escuchar. Logramos acostumbrar al público a las ideas, estilo y manera de tocar de nosotros.

 

 

LOBO Y MELÓN - NO ESTABA MUERTO

 

En el “H8”, fue donde debutaron en su primera noche, en efecto, soneron de manera caótica, por lo que Melón un tanto confundido quería abandonar el grupo de inmediato.

Melón le recomendó a Lobo que su verdadero interés de quedarse en la banda era que tocaran bien y en un futuro lograran acoplarse; su propuesta fue, que la naciente banda ensayara en serio. A partir de la semana siguiente del insuceso, empezaron a ensayar y en unas cortas semanas tenían un repertorio de veinticinco números entre estándares y algunos números originales, como, "Abre", un número de Roberto, "Coge pa' la cola" un arreglo de Melón y "El campesino", una canción venezolana que les enseñó Ortega.

 

La Orquesta de Lobo y Melón

  

 

¿Cómo fue que surgió el chúa-chúa?

 

 

Lobo y Melón se hicieron muy popular con el ritmo chúa - chúa, Melón aporta su definición de esta manera:

 

"Éramos un grupo, no solamente Lobo y Melón, sino un grupo de soneros que teníamos esa idea, entre ellos estaba Pepe Bustos, un pianista sensacional que está con el Batachá. Hay extranjeros que llegaron en 1955 diciendo que ellos lo inventaron, pero esto ya se hacía desde 1953. Existían muchos que se autonombraban los autores de ese estilo, al cual yo le llamo son bop".

"Yo quiero decir ahora mi versión de como nació ese estilo. Cuando salí por primera vez del Distrito Federal, fuí a Ciudad Juárez con los Guajiros del Caribe, en donde me encontré con un estilo que se estaba utilizando mucho en el jazz que se llamaba be-bop, ahora le dicen también scating, que consiste en cantar con sílabas como si fueras un instrumento, pero sin utilizar las palabras".

"Cuando escuché "Lemon Drop" de Gene Krupa, me volví loco con ese estilo y siempre tuve la idea de juntar el be-bop con el son cubano, pero fueron pasando los años y no lo lograba. Una vez incluso en una presentación, cuando se me nubló la mente y ya no pude seguir inspirando, empecé a utilizar algunas sílabas. Inmediatamente mis compañeros se empezaron a burlar de mí y hasta me insultaron. Ese fue mi primer intento".

 
 

 

La Orquesta de Gene Krupa. Gene Krupa en al batería. Foto de Getty Imagenes.

 

La oportunidad para que la Orquesta de Lobo y Melón grabaran su estilo la obtuvieron, gracias a Melón quien era muy amigo de Rafael de Paz - director artístico de la RCA Víctor en México. Al parecer Melón lo invitó a observar la actuación de la Orquesta en el “H8” y Rafael le gustó lo que presentaron esa noche. Primero grabaron en la Casa Vik, una filial de la RCA Víctor - su línea económica donde grababan los artistas humildes. Tal parece que la agrupación logró armonizar con la masa oyente, ya que vendieron discos como pan caliente, por lo tanto la RCA los aceptó como artistas de categoría.

Los integrantes de la banda primaria que tocaron en el “H8” fueron: en el piano Luis Ortega, venezolano [Luis Ortega desertó al poco tiempo, trasladándose a Acapulco y los dejó sin piano], en el timbal Héctor Leal, en el bajo Roberto Agüero, Lobo en las tumbadoras y Melón como cantante. Cuando fueron a grabar su primer LP, la Orquesta había cambiado: en el piano, Mauro Enrique Chávez Gallina [remplazó a Luis Ortega, el venezolano]; en el timbal, Mario González Zuzunaga Cholito [remplazó a Héctor Leal]; en el bajo, Andrés López Montenegro "Mucha Trampa"; en las tumbadoras, Lobo y como voz principal, Melón; después Melón propició la entrada de Manolo Osorno. En este LP están incluidas las canciones “No hay negocio" y "Margarito" que las cantó Lobo, "El Cumaco de San Juan" que la cantó Melón, "África", "La bola" el LP termina con la pieza "Amalia Batista", la cual metieron como relleno. El primer sencillo salió a la venta más o menos en junio de 1959 en 78 y en 45.

La canción más recordada en ese primer LP fue Amalia Batista, [un personaje de una opereta cubana llamada Cecilia Valdés, escrita por Rodrigo Prats, un músico cubano. No se tiene la certeza de que haya existido en la realidad. Esta pieza se conoció en América Latina bajo la interpretación de Rolando La Serie y alrededor de los 70’s por una interpretación modernizada al estilo scating de la Típica 73].

Comentó Melón que:

 

-La incluimos en el disco porque a Lobo le gustaba, a mí no. Sigue sin gustarme pero la adoro y en cada presentación la tengo que cantar porque es mi tono.

Antes de terminar la grabación de ese primer LP, desertaron Andrés y Cholito, pero llegaron Ángel Romero Donís, "el Chamaco", Crescencio Paredes Guzmán, "el Pajarito" y luego otros más.

 

Cabe indicar que fue precisamente Rafael de Paz quien le puso el nombre al grupo. Lobo le señaló en libro de Mac Master que:

A melón le decían así por la forma de su cabeza. Y a mí porque me parezco a un lobito. De joven era muy inquieto y andaba para arriba y abajo a una velocidad tremenda. A Rafael le pareció muy comercial el nombre.

En tanto Melón agregó:

 

"La primera vez que se utilizó el nombre de Lobo y Melón fue porque Rafael de Paz me llamó por teléfono y me comunicó que el día para grabar era el trece de octubre de 1958. El único problema era cómo se iba a llamar el grupo, porque si poníamos los nombres de los dos, Luis Ángel Silva Nava y Carlos Daniel Navarro Pulido, la etiqueta iba a salir del tamaño del mundo".

A él le dicen Lobo, a mí me dicen Melón. ¿Qué le parece Lobo y Melón?

Rafael le respondió:

"Así se queda".

 

Entre otras cosas que recuerda Melón con respecto a Celia Cruz y al Flaco de Oro, Don Celio González es:

 

"Sin que esto se tome como adorno, Celia Cruz y su esposo Pedro estuvieron en el   debut de Lobo y Melón para 1959 con su grupo en La Fuente, cuando formamos  parte del espectáculo de Ninón Sevilla, deferencia que forma parte de lo recuerdos más gratos de mi trayectoria sonera. Así como haber podido compartir tarima con dos leyendas, Celia Cruz y la Sonora Matancera, especialmente en un carnaval en Veracruz".

"También con el Flaco de Oro (Celio González) coincidimos en un baile celebrado en el viejo parque España del puerto jaraocho.  Compartimos la tarima con la Sonora Veracruz en aquel tiempo comandada por Toño Bercelata. Al final del baile se formo una descarga sensacional, cantando por primera vez Celio con Lobo y Melón.  Las visitas de Celio para al 33 donde actuábamos, se hicieron  familiares y culminaron con una comida que nos ofreció en su apartamento en Nueva York cuando volvió a integrarse a la Sonora Matancera.  Volvimos a vernos en un mismo escenario; en esta ocasión en el Palladium de la Gran Manzana con Eddie Palmieri y La Perfecta, quienes completaron el cartel".

"Sus éxitos son conocidos por todos los que gozamos con la música con jícamos, pero a mí me gustaban de manera especial "Atribulado" y "Madre Rumba", que grabó a dueto con la señora Celia Cruz y el marco de la Sonora".

"Veracruz, Nueva York, Acapulco y Los Ángeles fueron lugares donde gozamos de vedad.  Por lo tanto, sé que el Flaco de oro se fue contento, pues era un gozador natural. Por mi parte, sólo puedo decir que descanse en paz".

 

 

Su grabación con Bebo Valdés

Fue el Señor  Mario Rivera Conde, luego de terminar una grabación de un proyecto iniciado por Pérez Prado,  les nos dio la feliz noticia de que a la semana siguiente todos, sin excepción, iban a grabar con Bebo Valdés. Bebo había logrado reunir una orquesta de alto nivel, con una sección de percusiones de kilates.

En esa grabación Bebo les trajo una agradable sorpresa el ritmo batanga, ritmo creado por él.  Allí también le permitió conocer el tambor okónkolo, uno de los tres tambores batá,  ―el más pequeño―, el cual ejecutó Clemento Piquero Chicho. Entre los números que más le llamó a Melón fueron: Batanga para las viejas, Copla guajira y Rapsodia en cueros. En este proyecto el cantante fue Óscar López.

 

Acota Melón: “Bebo estuvo al piano. Años más tarde nos reunimos para llevar a cabo un álbum llamado Melón y su sonora, que él dirigió y le hizo los arreglos. Tuve la oportunidad de llevar una cercanía con don Guillermo que me permitió gozar con sus detalles tan propios, cargados de ironía, sentido de humor ácido, que ponían en aprietos a más de cuatro que se atrevieron a provocarlo.”

 

 

 

Herencia Latina

Tito Rodríguez, Frank Machito Grillo y Tito Puente en el Palladium.

[La foto parece ser dedicada a Lupe, de parte de Tito Rodríguez]

 

La Internacionalización de Lobo y Melón

 

En junio de 1961 fue el año de la internacionalización de la Orquesta de Lobo y Melón. En México Amalia Batista le había dado muchas satisfacciones y éxitos, llamando poderosamente la atención de Chico Sesma, músico, empresario y productor del baile mensual Latin Holiday, que se celebraba en el Hollywood Palladium de Los Ángeles, [cabe destacar que Chico dirigía un programa radiofónico con el título de Estrictamente con sabor latino, el cual se transmitía por Radio Kali, donde impulsaba a la música que se producía en la ciudad de Nueva York y en el área oeste]. Lobo y Melón firmaron con Chico Sesma.

Al llegar a los Ángeles, la misma noche del sábado de junio de 1961, Tito Puente estaba programado para tocar en Pomona urbe que se encuentra a 45 minutos de Los Ángeles y Machito estaría en la ciudad de Oakland. Chico los invitó a conocer a Tito Puente.

-Nos llevaron al camerino para presentarnos al Rey del Timbal y su orquesta, donde cantaba Santos Colón. Fui el último en entrar al camerino y cuando Tito se dirigió a mí, en vez del consabido mucho gusto, me dijo, ¡muchas gracias! Al preguntarle el por qué de su agradecimiento, me respondió: "por haber grabado “Qué será mi china”. Agregó que era la mejor versión que había escuchado, cosa que nos sorprendió agradablemente.

-Subieron al escenario y nos dijo, "voy a tocar un número en honor a ustedes. Se llama T.P. on Strip. Tomé su estilo para escribirlo". Aquellos bailadores de "tres y dos" nos dieron otra sorpresa puesto que bailaban al compás de la orquesta de Tito Puente, de manera extraordinaria. Después del set nos fuimos a la barra, Santos Colón, el trompetista Puchi Boulong, Manolo y el servidor, donde ya se encontraban Gallina y Gil López, tremendo pianista, Chencho Paredes, Bobby Rodríguez, notable bajista.

Chico Sesma les proporcionó el orden y horario que le correspondía a la Orquesta de Lobo y Melón. Amablemente les pidió que si Machito y su orquesta no llegaban a tiempo de la ciudad de Oakland, ocuparían su lugar a lo cual ellos accedieron.

Al terminar Eddie Cano y su grupo estaban en la tarima tapados por una cortina que lentamente se fue recorriendo al empezar la actuación. El espectáculo fue indescriptible. El lugar estaba lleno más allá de su capacidad. A la mitad del primer toque, Machito había llegado y para el asombro de Lobo y Melón las dos orquestas (Tito Puente y Machito) ocupaban las entradas del escenario dando muestras de cariño y admiración. Continuó Tito y siguió Machito. El banquete iba en aumento. Graciela, Mario Bauzá, René Hernández, Chocolate Armenteros, el venezolano Rafael Chaparro, así como el resto de músicos siguieron con la magia de esa orquesta, una de las favoritas de Melón.

 

Foto de Chico Sesma

 

[Eddie Cano nació en Los Ángeles, fue uno de los músicos de Jazz Latino más fascinante de los años 40’s y 50’s, de ascendencia mexicana nació en 1927. Comenzó como contrabajista, tomando clases con su abuelo quien había trabajado con la Sinfónica de México. Cano también había recibido su formación clásica y amplia sus dotes aún más cuando descubrió el Jazz. Después de cumplir su servicio militar con el ejercito de los EUA, hizo su debut profesional con los Pachucos Boggie Boys en 1947. Entonces su estilo rítmico llamó la atención del cantante y director de orquesta Miguelito “Babalu” Valdés, Valdés lo recluto para su orquesta y lo llevó a New York a mediados de 1947. En New York Cano tocó por dos años con la Orquesta de Miguelito y luego estuvo con las orquestas de: Tito Puente, Machito y Noro Morales. En los años 50’s regresó a California donde participo en el álbum Ritmo Caliente con Cal Tjader en 1954. (Raúl Fernández)]

La Orquesta de Lobo y Melón volvieron a la tarima después de convivir unos momentos con un público maravilloso que les daba muestras de afecto y admiración. Siguió Tito Puente, luego Machito, la cosa no paró ahí. Melón comentó:

-Al volver Machito para cerrar el baile, a la mitad de su actuación invitó a la orquesta del Rey del Timbal y a nuestro grupo a una descarga que fue de campanillas donde Gallina -nuestro pianista- hizo un solo maravilloso y todos los que estábamos ahí aplaudimos. Después las dos orquestas nos ofrecieron una fiesta en la suite que Tito ocupaba en el hotel Lido, la cual se prolongó hasta las 10 de la mañana del día siguiente. Tito Puente le ofreció trabajo a Melón esa vez en los Ángeles, pero no quiso irse.

Para la segunda gira de Lobo y Melón en Los Ángeles ya Chico Sesma y René Block eran propietarios del Club Habana, por lo que fueron contratados para una temporada; ahí compartieron tarima con el fallecido sonero Rudy Calzado, quien cantaba en la Orquesta de planta del lugar. El director musical era Réne Block, Humberto Cané (†) tocaba el bajo y Pat Rodríguez -al cual Tito Rodríguez le dedico El que se Fue- la paila.

La Orquesta de Lobo y Melón regresan a los Estados Unidos de manera consecutiva, para 1964 gracias a que Willy El Baby y el empresario Catalino Rolón los llevó a Nueva York y posteriormente a Chicago para actuar en el Palladium, The Home of the Mambo y en el Southern Boulevard Theatre. Un sueño que por muchos años estuvieron anhelando. Actuaron varias veces en ese lugar. Tito Puente les pidió que lo remplazaran ya que el famoso timbalero tenía importantes compromisos por cumplir, ellos aceptaron. En el Palladium, les dio el orgullo de ser el único grupo mexicano en pisar esa tarima.

 

 

 

Con Tito Rodríguez en el Palladium

El primer encuentro de Lobo y Melón con Tito Rodríguez fue por teléfono desde Los Ángeles antes de que dicha Orquesta se trasladara a su toque en New York en 1964. Tito Rodríguez les comentó que tenía un disco grabado de Melón, "El tirabuzón", el cual tomó del LP Melón y su Sonora.

Días después lo conocieron personalmente en el Palladium de Nueva York junto con Israel López, "Cachao", antes de subir a cantar Tito, le expresó a Melón:

Me conociste ya como Tito Rodríguez, la persona, ahora vas a conocer a Tito Rodríguez, el sonero.

Cuando empezaron, esa banda sonó como un bombazo.

-Se me salían las lágrimas. Además, cuando estaban tocando "Avísale a mi contrario" se dirigió a Cachao durante el solo de piano, y le dijo

-Oye Cachao, ¿no le vas a dedicar nada a nuestros amigos mexicanos?

Al instante Cachao sacó el arco y tocó un popurrí de canciones mexicanas.

Cuando terminó la presentación, Tito invitó a Melón a un trago en un bar y después a su oficina que estaba en la Quinta Avenida. Ahí Tito le dijo que estaba preparando un disco, agarró la guitarra y empezó a cantar un bolero que se llama "Mi versión", el cual no se lo sabía bien. Un amigo de Melón llamado Arturo que sí lo conocía se la cantó bien armonizada, le dejaron la letra y tiempo después el gran sonero la grabó.

De ahí surgió una amistad muy grande, entre Tito y Melón. De la presentación de la Orquesta de Lobo y Melón en el Palladium, Melón comentó:

-El teatro estaba lleno de músicos que yo conocía de las portadas de sus discos que fueron a oírnos porque decían que seis no podíamos hacer lo que se oía en los discos. Y se fueron para atrás porque el grupo sonaba mejor en vivo, debido a que estábamos muy acoplados.

-Para el segundo turno se subieron a tocar Johnny Pacheco, Barry Rodgers y otros para hacer una descarga que salió muy bien. La mujer de Cachao nos dijo después que el hecho de que se hubieran subido a tocar con nosotros era una muestra de admiración de los músicos.

Desgraciadamente después de finalizar una gira por Los Ángeles, la poderosa Orquesta de Lobo y Melón se disolvió, tal vez por diferencias de intereses en la conducción de la orquesta. El derrumbe de esta orquesta determinó una crisis amplia en él son mexicano. El conjunto tenía “algo” se basó en el estilo be bop que Lobo también aprendió en sus días con el grupo Batamba, su grito acalorado mientras tocaba las tumbadoras era para - bababá - tiblia - chúa - Chúa.

En el aeropuerto de la ciudad de México después de 13 años de existencia, solo se dijeron hasta luego y cada cual cogió su camino. Melón se quedó con el grupo, pero no funcionó, al final lo disolvió.

Lobo atribuyó la disolución a problemas “personales internos”, “dada la poca importancia que nosotros mismos nos dábamos”.

-Yo era joven y pensé que siempre iba a serlo, no supe valorar la fama debido a una falta de preparación hacía el arte.”

Lobo poco después formó dos orquestas Lobo y su Tribu y La Charanguita de Lobo. Mientras Melón grabó con un grupo que se llamaba Psicosis, con quienes grabó sólo cuatro números, que sirvieron de base para un disco que posteriormente grabó con José Luis Martínez Contreras en 1973.

-Ese grupo lo formó Dios. Cada elemento que conformó el conjunto de Lobo y Melón fue una pieza del rompecabezas. Fuimos creadores del estilo denominado "Chua chua", que consistía en sustituir instrumentos musicales con sonidos vocales.

-Gracias a nuestra calidad de los soneros que se producía en México, de 1945 a 1954, no hubo necesidad de importar agrupaciones de otras latitudes.

La popularidad de Lobo y Melón subió como espuma a mediados de los 50’s, consolidándose en los 60’s, de tal manera que lograron tener en la radio un programa diario, más unos especiales estelares. En la televisión Mexicana estuvieron en el programa de Ossart en el canal 4 el cual duró tres semanas y luego los trasladaron al canal 2. Ganaron cinco discómetros -denominación previa a lo que luego se conocería como discos de oro -, más los discos de oro que les daba la compañía. Además ganaron el premio Niper en México, que se lo daban al que vendía más de un millón de copias, al parecer nunca se los entregaron.

La Orquesta fue reconocida por el pianista ponceño Papo Lucca, director de la Sonora Ponceña, al grabarles Franqueza cruel, con un arreglo a la manera de Lobo y Melón, y el famoso hit el Pío-Pío de autoría de Lobo y Melón e interpretada por el sonero Luigi Texidor ( Guillermo Texidor, 1940 Salinas, PR), además Tito Rodríguez grabó “El Tirabuzón” una composición de Melón

Herencia Latina

Una excelente recopilación de la RCA Víctor, que vale la pena tener.

Lo mejor de la Orquesta de Lobo y Melón, 40 Temas Originales (edición limitada).

 

El 19 de junio de 2001 salió al mercado “Temas Originales” edición limitada de unas grabaciones que para el año 1950 realizó Lobo y Melón, editado en un CD doble por la RCA Víctor, manufacturado y distribuido por BMG Entertaiment México. La crítica especializada la consideró la mejor compilación grabada por el dúo Lobo y Melón, durante sus años con la RCA Víctor. Sin embargo, sabemos que se encuentra agotada o fuera de circulación, una verdadera lastima.

También se encuentra en el mercado, “Ritmo Pa’ Gozá”, hecha por el contrabajista y arreglista boricua Bobby Valentín cuando grababa en la ciudad de Nueva “Llegó”, por Roberto y su Nuevo Montuno.

Lobo y Melón tocaron muchas veces en Universidad Autónoma de México, en ocasiones pagados por la institución y otras por los estudiantes, los estudiantes siempre los trataron bien, en efecto, el escritor mexicano Carlos Monsiváis, relata que cuando su época de estudiante:

-Elegíamos como canción predilecta Amalia Batista, que en 1959, para la caída del dictador Fulgencio Batista en Cuba, coreábamos varios estudiantes una parodia triunfalista por las calles como “Fulgencio Batista, Fulgencio mayombe” y como himno secreto y público “que se pare la bola, que se pare otra vez”, con su onomatopeya triunfal de batiri batiri ba”.  Lobo falleció el 21 de noviembre de1984.

 

Joe Cuba Sextet

 

 

En Los Ángeles y Nueva York

El 4 de julio de 1975 -al parecer, recibió una mordaza musical, de parte del empresario Venus Rey - se vio obligado a emigrar a Los Ángeles [ciudad a la cual adora], García Mr. Bird le proporcionó asilo, aprovecho el tiempo para formar un grupo de nombre Salsa Azteca. En esa ocasión que se inauguraba un sitio llamado Club Binochios, en North Hollywood, su dueño, el empresario Bernie Ulano lo contrató junto a la banda de Tito Puente para su inauguración además de una temporada de 10 días. Allí logró verse nuevamente con Tito Puente, que esta vez llevó como cantantes a Tito Allen [sonero que le produjo grata impresión] a Rudy Calzado y al extraordinario cantante José “Perico” Caridad Hernández.

Posteriormente, al consolidar la Salsa Azteca actuó durante un tiempo prudente en el y en otros lugares como Los Globos, Candilejas y Virginia’s, cosa que trajo el enojo de los soneros locales, que observaron que Melón recién llegado, tenía numerosos contratos. En la primavera de 1976 Melón se fue una temporada conTito Puente, otra con Charlie Palmieri y luego con Johnny Pacheco.

 

 

Herencia Latina

José Mangual, Johnny Pacheco y Charlie Palmieri para 1974. ©Foto de Martín Cohen

 

Llegó un viernes y fue a ver a Tito Puente, pero ya tenía dos cantantes Junior Toledo y Pete Bonet al parecer Tito no le dijo nada. Esa misma noche, en el lugar estaba tocaba Joe Cuba, y al terminar el turno Jimmy Sabater, su timbalero, vino directamente hacia Melón y le dijo

Sube con nosotros, que no tenemos cantante.

Al acabar el turno le dijo Joe Cuba

Mañana tocamos en el Corzo, si quieres el trabajo, es tuyo.

Herencia Latina

Jimmy Sabater, Willy García y Joe Cuba en el club Iva’s Intimate Lounge en el Bronx. ©Foto de Martín Cohen

 

Estuvo un mes con Joe Cuba, sin embargo estaba pensando en regresar a Los Ángeles, porque no entendía que estaba pasando, ya que ni Johnny Pacheco, ni Joe Cuba lo llevaban a firmar con Jerry Massuci. Melón comenta lo siguiente:

-cuando suena el teléfono y era Louie Ramírez que me dice

Tengo un problema. Me falta un coro para un disco de Martínez y Nébula [un grupo tipo Santana]

En la grabación estaban también Rubén Blades y Vitín Avilés. Al terminar la grabación, le empezó a dar vueltas en la cabeza la idea de que no le firmaban, además le incomodaba regresar a México sin un buen contrato, que lo respaldara económicamente, lo que lo deprimió.

Estando en el restaurante chino-cubano Asia No 1 [donde se acostumbraban a reunirse los soneros de Nueva York] en la primera silla de la barra, junto a la vidriera ve que entran dos tipos corriendo por todo el restaurante, bajan al baño, regresan y uno de ellos lo ve y le tocan el hombro. Era Willie Colón que iba con Ernie Agosto, director de la Conspiración.

-¿Tú eres Melón?

- Sí.

- Sé que te quieres regresar a California y eso no lo voy a permitir. Ahora mismo vamos con Massuci para que firmes.

El se quedó esperando en una cafetería, y al poco tiempo baja Willie y le dice:

-Ya todo está arreglado.

-Todo se tomó como dos horas y ya salí de ahí con mis dos contratos, uno como artista y otro como compositor. Después de firmar, y ya en la calle, Willie me preguntó si sabía la letra de "La Mora", la cual le escribí con mucho gusto. Luego la grabó con Rubén Blades en el disco Metiendo Mano.

Permaneció un mes en México debido a que su madre estaba muy grave y murió. Decidió regresar a Los Ángeles, tenía pendiente que Willie Colón le dijo que antes de grabar con él, tenía el compromiso de hacerlo con Mon Rivera y Rubén Blades. No obstante pasó un año sin que le llamaran [cosas ya familiares de La Fania]. En el transcurso de ese año cantó con un grupo que se llamaba La Sinfónica, compuesto por el pianista judío Marty Rosen, el bajista brasileño Joe Marino, que lo remplazó Frankie de la Rosa, pocho, después Cané y finalmente entro Oscar Meza [un bajista extraordinario], en el saxofón Burke Hattfield americano de origen escocés; en la trompeta Harry Kim, coreano-cubano-mexicano; en la segunda trompeta Marcos Cabuto; en la conga Luis Conte y luego lo remplazó Francisco Aguabella y en el timbal, Jerry Rivera un japonés-puertorriqueño.

Melón comentó:

-Era un lujo tener esos músicos. Es el grupo que yo recuerdo con más cariño. Tenía una calidad tremenda, era una banda de verdad.

-Con La Sinfónica alternamos en el Palladium Hollywod de Los Ángeles con Las Estrellas de Fania que venían del Japón, e hicimos un muy buen papel. Además, se aprovecho la ocasión para hablar con Pacheco y arreglar lo de la grabación del disco. Nos pusimos de acuerdo y regresé a Nueva York, decidido a grabar el primer LP.

Un día estaban escogiendo el material para su disco con Pacheco, Pacheco lo citó en las oficinas de La Fania, pero cuando melón llegó le dijo:

-¿Sabe qué, compadrito? Vamos caminando hacia el estudio y por ahí conversamos lo nuestro. Tengo grabación con las Estrellas.

-Llegaron ahí y como no llegaba uno de los cantantes asignados para los coros me dijo que le hiciera el favor de hacer algunos coros.

 

Grabó con ellos "El Manicero" en inglés, "En órbita" y cuando iban a grabar "Jubileo" los otros dos coristas no pudieron con el coro porque era un poco complicado. Cuando llegó el momento de la verdad en la primera toma nunca pudieron estar parejos. Entonces el productor, Jay Chattaway, preguntó

- ¿Quién lleva la melodía?

Como Melón llevaba la melodía, el productor sacó a todos los demás del estudio y echa a correr la cinta. Melón estaba muy nervioso. Grabó el coro sólo y al parar la grabación, dijo Chattaway

Así lo quiero, síganlo a él

Pero ni así salió, así que al final sólo se quedaron Rubén Blades y Melón, que tuvieron que grabar el coro tres veces para que parecieran seis voces. A la semana le mandaron llamar de La Fania, había un cheque de 400 dólares, con una tarjeta de Chattaway que decía "gracias".

Con La Lupe

A La Lupe la conoció en El Señorial, donde cumplió una triunfal temporada. Melón recuerda y expresa:

 

 "En esos felices años Rodney trajo a dicho lugar una compañía con una cantidad de bellezas dignas de admiración". "Pasados algunos años, encontré a la Yiyiyí en Nueva York, y en compañía de Mongo Santamaría compartimos el pan y la sal en el Asia No. 1, sitio de reunión de personalidades de lo que ahora llaman salsa."

 

 

Con Pacheco

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Un LP -hoy en CD- (una joya de colección)

 

Una producción musical de Johnny Pacheco, los arreglos musicales fueron de Luis "Perico" Ortiz, Sonny Bravo, Edwin Rodríguez y Johnny Pacheco. El disco fue grabado por La Tierra Sounds Studios en Nueva York, contó con los siguiente músicos: Johnny Pacheco (flauta y gúiro), Sonny Bravo (piano), Eddie Rivera (bajo), Luis Ortiz y Héctor Zarzuela (trompetas), Johnny Rodríguez (congas), Luis Mangual (bongos), Héctor Casanova (maracas), Harry Viggiano y Charlie Rodríguez (tres). En los coros estuvieron: Johnny Pacheco y Ramón Rodríguez y la vocalización impecable fue de Luis Angel Silva, "Melón"

 

Se conocieron en la feria mundial celebrada en Nueva York en 1964, año en que Lobo y Melón con su grupo, tocaba por primera vez en el Palladium. En la segunda, fue para agosto de 1975, Las Estrellas de Fania estaban en Los Ángeles grabando un disco que se llamó California Jam. Se encontró con ellos en el Casino Virginia's de Los Angeles, donde la Fania descargaba; Pacheco le reconoció, debido a que se formó una descarga, lo invitaron a sonear. Estaban en la tarima Pacheco en la flauta, junto al trombonista Barry Rodgers (†), Papaíto (†), Jimmy Sabater y otros. Allí mismo luego de la controversia sonera, le ofreció lo que ha sido parte de lo más trascendental en su trayectoria sonera, y la experiencia profesional que más ha gozado, tanto en grabaciones como en actuaciones personales. Le invitó a grabar en Nueva York en 1977 el LP Llegó Melón producido por su firma. Sus temas son: 1.-Don Toribio, 2.-Pacheco y Su Tumbao, 3.-Esto Si Se Llama Querer, 4.-Quiero Llegar A Puerto Rico, 5.-Vera Cruz, 6.-Compay Anton, 7.-Jicamo y Salsa, 8.-Nuestra Cita y 9.-Solo Estoy

Pacheco contó una anécdota relativa al primer disco que grabaron juntos:

-Cuando nos retratamos para la portada, fue en una frutería (en la novena avenida). Había una fotografía especial con los melones. Melón en inglés se escribe cantaloupe. Como en la carátula decía cantaloupe, todo el mundo creía que La Lupe cantaba un número allí. Dijeron: 'pusieron chiquito el nombre de la Lupe', quien no hizo coros ni nada".

Cuando salió el disco que se llamó Llegó Melón, salió bendito. Sin publicidad, en una semana ya estaba en primer lugar de popularidad, para durar 26 semanas, o sea medio año en primer lugar. En todo el año quedó en tercer lugar en el área de New York y en sexto en el ámbito global, que cubre todos los lugares que se toman se toman en cuenta para la salsa: New York, Miami, Puerto Rico. En países de América Latina como Venezuela, Panamá, Colombia y Perú se escuchó a profundidad, en efecto, aún sigue dando palo.

Melón opinó:

-Cuando por fin grabamos el primer LP, lo grabé en 9 horas, a número por hora. Primero comencé a grabar con John Fausty, pero lo tuvieron que cambiar, y llegó Irv Greenbaum, un extraordinario ingeniero de grabación. Gracias a él, que también es músico con conocimientos de clave, y a Pacheco la grabación de ese disco fue deliciosa.

-Nunca he grabado con tanta libertad, con tanta seguridad de que todo mundo sabe lo que está haciendo, y que además están gozando contigo. Es una felicidad tremenda que uno llegue a grabar con su rutina preparada y no te pongan peros. Me sentí como pez en el agua.

En Solo Estoy, tema del álbum, Luis Ángel Silva "Melón" se destacó cantando como los mismísimos Ángeles, sus pregones o soneos son poéticos y difíciles de igualar. Y su voz, llega a lo más profundo del alma, las trompetas, a cargo de Perico Ortiz y Bomberito Zarzuela suenan celestialmente y le dan un brillo especial a dicha pieza. No podemos olvidar la ejecución en el piano a cargo de Sonny Bravo, en el bongo a Luis Mangual y los patrones rítmicos muy particulares de la conga a manos de John "Dandy" Rodríguez. Es importante también mencionar la gran labor que hizo Irving Greenbaum con la ingeniería de sonido. [“Greenbaum realizó algunas grabaciones impecables y otras pésimas. Por eso, posiblemente, La Fania utilizaba a Jon Fausty con más frecuencia, ya que le daba mejor sonoridad e identidad a las orquestas. En esta grabación, en particular, Irv Greenbaum sé lucio”. (Eric González)]

Cabe destacar que nuestro amigo DIOGENES IVAN RILEY converso conmigo, una opinión particular al tema “ No sé si Silva llevó al estudio de grabación los soneos preparados -lo cual no significa que tenga algo de negativo en sí- o los inspiró espontáneamente durante la grabación del tema. No obstante lo que él manifestó en "Solo estoy" son de una emotividad aniquiladora y están acompañados de un tremendo "feeling" arrullador. En efecto, "Cantando yo soy feliz, para ti con más razón, yo te doy mi corazón si tu me quieres a mi", "pájaro levanta el vuelo, lleva de amor mi mensaje y dile cuando tu bajes que por ella yo me muero", "te llevo en el corazón y también en la memoria, más por estar junto a ti, yo cambiaría hasta la gloria", "me van a secar el mar, pa’llenarlo con mi llanto, y porque te quiero tanto, yo no te puedo olvidar". El coro decía: "¿cuando llegará mi amor?, ¿cuando llegará?, Yo solo estoy"., "¿Cuándo llegará mi amor?, ¿Cuándo llegará?, Yo solo estoy".

De este álbum, otros temas que muchos disfrutamos y gozamos fue el acalorado son "Jícama y Salsa", el cual tiene un muy buen arreglo musical y Melón vuelve a la carga demostrado su talento como un sonero de antaño. Con su estilo meloso, llenó con scating guarachosos -en la onda del dabididibum- cada espacio de la melodía. También la rumba flamenca Don Toribio, de Peret, resultó pegajosa y aquilatada con buen swing y algún doble sentido -“de Colombia la traen sin semilla”-, tuvo una buena acogida en el publico salsoso de la América Latina. Se destaca en los coros la familiaridad de Pacheco.

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La Tipica '73. Nelson González, Orestes Vilato, Joe Manazzi y Johnny "Dandy" Rodríguez.

©Foto de Martín Cohen

 De otro lado cuando Melón terminó de grabar el disco, recibió una propuesta de Johnny “Dandy” Rodríguez, director junto con Sonny Bravo de la Típica '73, para que cantara con ellos, dado a que se les iba Camilo Azuquita. Melón le respondió:

-Mira, yo ya no quiero formar parte de un grupo. Estoy tratando de hacer algo yo solo, pero mientras consigues a alguien, yo los ayudo.

Le fue muy bien en New York. Cantó por su cuenta y con Pacheco. Además trabajó con el Gran Combo, con la Sonora Matancera, con la Sonora Ponceña y tuvó controversias soneras con muchos cantantes como Cheo Feliciano, Ismael Rivera, Ismael Miranda, Adalberto Santiago, Héctor Casanova, Pete "El Conde" Rodríguez, Justo Betancourt, Héctor Lavoe, Marvin Santiago, José Alberto "El Canario" y Roberto Torres entre otros.

Conocí a Maelo en New York y pasé una temporada deliciosa en su compañía. A petición de él mismo, lo acompañe con sus Cachimbos en el Casino 14 de la Gran Manzana. Era una persona sin dobleces, franca, directa, donde la hipocresía no tiene cabida. De eso me di cuenta en todas las ocasiones que pasamos juntos.

En 1980 a Melón lo invitaron para que tomara parte en el concierto de celebración de los 25 años de carrera artística de Pacheco en el Beacon Theatre de Nueva York, donde para variar se armó una descarga tremenda, de película.

En 1981 grabó el segundo LP con Pacheco que se tituló Flying High.

Para la Semana Santa de 1983 Melón en compañía de Raúl García Mr. Bird, presentó a Pacheco en el puerto de Veracruz, una manera de agradecimiento.

En 1985 Melón realizó una temporada de una semana en el Casino Candilejas haciendo pareja con Azuquita, sonero panameño y buen amigo de Melón, ambos tuvieron muy buena aceptación con el publico presente. Tito Puente también tocó esa noche, entre las estrellas que presentó Tito Puente se encontraban Sonny Bravo, Johnny Rodríguez, Bobby Rodríguez, Jimmy Frisaura, Raymond González, Madera y su gran amigo Mario Rivera.

-Azuquita reside en París. Ahora que tuve oportunidad de verlo en la Ciudad Luz me regaló una foto en la que estamos actuando con el genial Mr. Bridge.

En esos años conoció a un representante que manejaba solamente a estrellas de cine en Hollywood como Dustin Hoffman, Marlon Brando y Lucy Arnaz -la hija de Desi con Lucy-, pero a ningún sonero. Gracias a ella, Melón logró un contrato.

Un día, como a fines de 1986, le habló para grabar un número de la película Dirty Dancing, que se tituló en español Baile Caliente. Recuerda que Lucy le dijó:

Te van hablar y si no te pagan esta cantidad no aceptes. Te van a firmar a ti, porque té andan buscando.

Melón había grabado con Lou Pérez un LP de sus números y ahí se encontraba "De todo un poco" que era el número que se iba a grabar para la película. Melón comentó que la transacción se realizó por teléfono; el tipo le habló.

Tengo mucho interés en que vayas en la película. El saxofonista colombiano Justo Almario ya hizo los arreglos, la banda está muy buena y quiero que suenes como en el disco.

Melón se presentó el día de la grabación con un traje de esos de hacer ejercicio, unos tenis, una gorra como de jockey - que por casualidad se la había regalado Dustin Hoffman-, lentes negros de espejo y una cabellera que le llegaba a los hombros.

Comentó Justo Almario y Harry King:

-Cuando el empresario vio la vestimenta de Melón, me preguntó qué quién era ese tipo, y discutimos, porque pensaba que no era Melón.

-Cuando salió la voz de Melón del estudio hacia la cabina, dio un brinco pegando unos gritos porque se dio cuenta de que sí era el Melón que andaba buscando. Al final hasta le abrazó.

Luego de esta grabación Melón retornó a México.

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Johnny Pacheco Foto de ©Martín Cohen

En México

La noche del viernes 21 de septiembre de 1992 -18 años después de su último encuentro con Pacheco en el Puerto de Veracruz-, volvieron a tocar juntos, pero ahora fue en el Salón Los Ángeles en la ciudad de México, donde Pacheco fue el platillo fuerte de un baile allí organizado.

Me invitó a subir a la tarima y la descarga fue de bala. Me reencontré con mi viejo amigo, Héctor Casanova, y la nostalgia envolvió al "hijo del Siboney", trayendo reminiscencias de lo que hicimos en un ayer no lejano. Hay planes que anhelo se concreten.

Ha compartido tarima con muchos buenos soneros mexicanos y extranjeros. Con Irakere, con la Original de Manzanillo, con Son 14, con el Cuarteto Patria, le hizo coros a Carlos Embale del Septeto Nacional de Cuba, sin embargo ha considerado que cantar con Faustino Oramas, "el Guayabero" ha sido la experiencia más difícil de su vida.

-Con el Guayabero sentí calambres hasta en la ropa, porque ése es el son verdadero. Ahí tienes que hacer todo bien, como es el son. Esa noche en el Hijo del Cuervo, estaba todo encendido, salía como humo, hasta el piso te daba toques. Eso fue toda una experiencia. Todo salió bien pero estaba yo temblando, con mariposas en el estómago, pero así como me puse nervioso, también así lo disfrute. Cuando me bajé, bajé contento, porque puede no gustarte mi estilo, puede no gustarte mi timbre de voz, pero los conceptos y la propiedad del son ahí estaban.

En 1994, recibió un homenaje de Sonero en Santiago de Cuba, junto con varios soneros locales, su opinión personal es regresar a Cuba para adentrarse con los soneros veteranos para que lo puedan orientar, además le puedan contestar algunas preguntas de interés.

-“Sé lo que me hace falta aprender. A veces creo que es poco, otras que es mucho. Pero esto no quiere decir que me sienta inferior a todo lo que hay fuera de Cuba ni a muchos cubanos de la nueva generación".

"En mi opinión, en la música cubana lo que cuenta es el sabor y lo que se pueda transmitir al público, es por eso que hubo compañeros que sin leer música ponían a gozar al pinto de la paloma, al desarrollar su actividad de manera espléndida. Dicho esto con todo respeto para los que en este tiempo se autonombran estrellas.

"Entre los percusionistas los hubo muy buenos, no sólo cubanos, también nacionales, sólo que los cubanos casi todos eran virtuosos: Chicho, fuera de serie; Ramoncito Castro, muy fino en su ejecución; Yeyo Tamayo, excelso; Modesto Durán, otro que fue parte de la orquesta de Dámaso Pérez Prado, cuya calidad se percibe a través de las grabaciones de la primera orquesta del Cara e'foca."

También para ese mismo año el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Veracruzano de la Cultura le rindieron un homenaje en el marco del Festival Afrocaribeño Veracruz ’94.

En la actualidad su pasión es escuchar Son, leer y escribir, lo cual ya ha hecho en los periódicos mexicanos de El Universal Gráfico, El Nacional (periódico desaparecido) y La Jornada, más sin embargo, lo único que pidió fue, escribir sobre son.

Sus discos compactos los está sacando BMG Ariola, que ahora es propietaria de lo que fue RCA Víctor en México. Aunque opina: “Pero sacan lo que no deben sacar, hay cosas que están enlatadas ahí y que ni si quiera se les pasa que pueden ser éxitos de ahora”.

Luis Ángel Silva Melón celebró sus bodas de oro como sonero - 50 años soneando - en uno de los foros culturales más importantes de México, se realizó el sábado 4 de diciembre de 1999, en la Plaza de las Artes del CENART. Asistieron cerca de 500 personas. De esta forma Melón vio cumplido su sueño: un homenaje en el Palacio de Bellas Artes. Entre aplausos que hacían eco en medio de los murales de los pintores mexicanos, Siqueiros, Orozco, Rivera, Rodríguez Lozano..., Luis Angel Silva aún no lo podía creer, comentándole al periodista Raúl Nonoal expresó.

-"Imagínese, todavía me pellizco, cuándo me pude haber imaginado estar allí. Es un gran honor que se hayan molestado por un sonero y lo gocé como loco".

 

La Orquesta de Lobo y Melón

Del suceso musical que significó Lobo y Melón para México y el mundo, el escritor Carlos Monsiváis lo resume como:

 

"En sinfonolas y en afamados tugurios Lobo y Melón asimilaron la tradición antillana y la mezclaron con la tradición del altiplano y su arrabal, eso es lo que me parecía significativo, la manera en que se cruzaban una tradición antillana con otro que venía del danzón, del sonido arrastradito, de los cuerpos que se juntaban con la licencia del baile: el Trópico de Cemento. Melón con Lobo y luego desde hace una larga etapa sólo, se constituye en el fondo musical de esa leyenda artística del trópico de cemento, sin la cual la castidad nos envolvería como una maldición".

 

Melón no puede dejar en el tintero los nombres de muchos soneros mexicanos que han merecido su admiración y respeto y, por supuesto, dejaron una huella en la historia del son en México, ellos son los siguientes:

Pianistas: Luis González Pérez, Luis Cachimba Lozano, Toño Espino, Pepe Bustos, Memo Salamanca, Daniel de la Vega, Alvaro Gomora y Mauro Enrique Chávez Gallina.

Trompetistas: César Molina, Agapito Silva, Eduardo Periquet, Antonio Mezcallila, Chino Jaimes, Aurelio Cedillo, Manolo Osorno, Daniel Mulato Flores y Roberto Tierno Velázquez.

Bajistas: Fernando Jarocho Sandoval, Roberto Chiquis Valadez, Felipe Chía, Víctor Vitillo Ruiz Pasos y Chencho Paredes Guzmán.

Percusionistas: Angel Chamaco Donís, Armando Rango Hidalgo, Javier Morado Collins, Mario Cholito González, Pablo Zamora Peregrino, José Bonilla Carioca y Juan Chía.

Cantantes: Mario Chato Flores, Panchito Morales, Eduardo Lara, Nacho Cabezón Téllez, Julio del Razo y Mario Robledo.

En cuanto al pianista mexicano, Memo Salamanca, Melón tiene amplios recuerdos:

 

—“Lo conocí en el Zombie, de Heriberto Pino, y más tarde al formar parte de la orquesta de Arturo Núñez, teniendo por compañeros a Rey, El Chato Marcelino, el Chunco Pacheco, Enriquito, El Che Toledano y, por supuesto, a Lalo Montané y Beny Moré. Era un recorrido semanal que me ponía a gozar: lunes, en el salón de baile El Fénix; martes, Los Ángeles; miércoles, La Playa; jueves, Swing Club; viernes, El Amanecer; sábado, algún baile particular o El Brasil, para volver el domingo al Swing Club. ¡Qué cura!, diría Maelo.”

―“Así fueron pasando algunos años, hasta que se decidió a formar su propia orquesta; más tarde un conjunto y luego una charanga en sociedad con Mango, a la que bautizaron Orquesta Continental. Entre una y otra agrupación hubo grabaciones a lo bestia, entre las que destacó la terminación de un proyecto iniciado por Pérez Prado, que Mariano Rivera Conde le encargó terminar. Todavía se vende como si fuera completamente de Dámaso Pérez Prado –así se las gastan las grabadoras– , pero Alekumsalem, Oye Isabel y otras que no recuerdo, son cosas de Memo.”

 

Algunos LP de Lobo y Melón son los siguientes:

El primer LP: “Lobo y Melón” (RCA Victor MLV-1059) (LPVC-226) Prensado por Sonolux - Colombia. Lado A Africa (Arr. Lobo y Melón), Coge pa’ la cola (Iván Fernández), Amalia Batista (Rodrigo Prats), El cuchipe (A. Bueno), Cumaco de San Juan (Alberto González Padrino), Abre Andresito (Roberto Agüero) Lado B Campesino (Stelio í tus huellas (Plácido Acevedo), No hay negocio (Luis Demetrio), La bola (Alberto Ruiz), Margarito (Silvestre Méndez).

La sabrosura de Lobo y Melón” (RCA LPS 53-1085) Prensado por Sonolux - Colombia. Lado A. El pastorcillo (Rafael Hernández), Que será mi china (Tito Puente), Azucar pa un amargao (Bienvenido J. Gutiérrez), Dice mi gallo (Iván Fernández), Vuela la paloma (Félix Reina), Comparsa Lobo y Melón (Arr. ón), Cuatro velas (Arr. Lobo y Melón), Barlovento (Eduardo Serrano), Chilindrón de chivo (Alberto Armenteros).

Lobo y Melón” (RCA Sonolux - Colombia. Lado A. Kikiriki (Rudy Calzado), Dispensame (Jorge Zamora), En un pequeño bungalo (Guillermo de Anda), Lo sé bien (Rafael Lay), Rumbeada en Pueblo Nuevo (Hilario Ariza), Lado B. El caballo blanco (José Alfredo Jiménez), Borinqueñita mía (Mario Molina Montes), El hijo de mi tía (Bobby Capó - Luis Benjamín), Que pasa en el Congo (J. Pal - La Torre), Chachachá de París (Raúl Cerda)

Lobo y Melón con su grupo” (Orfeón LSO 44-166) Prensado por Sonolux - Colombia. Lado A. El caballo pelotero (Bobby Capó), Meneito me (Rafael Ithier), Palomita blanca (D.R.A.), La banda borracha (Rafael Sánchez), Jala jala (Andy-Roberto-Pellin), Mi socio (Rafael Dávila). Lado B. La mordida (M. Teresa Flores), La rareza (T. Enríquez), Drume negrita (Ernesto Grenet), El muerto vivo (D.R.A.), Que te pedí (Fernando Mullens), Masculino y femenino (D.R.A.)

Lobo Y Melón, “Con Sabor A Trópico” El Muerto Vivo, El Baile Del Sillón, La Banda Borracha, Compay Gallo, Guaguanco Internacional, Drume Negrita, Salud, Dinero Y Amor, Meneito Me, Mi Socio, De Todas Las Salsas. (al parecer uno de los mejores esfuerzos de grabación realizado por el dúo mexicano)

 

Con Resortes

Agradecimientos

Agradezco la manera tan desinteresada del profesor Rafael Figueroa -diríamos, el biógrafo de Luis Ángel Silva -de cederme su libro acerca de “Melón”, en el cual pude extractar parte del pasado de Lobo y Melón y del mismo Luis Ángel Silva. El texto del libro fue reconstruido principalmente a partir de conversaciones personales del autor con Melón, además usó algunas fuentes escritas por Melón en diferentes periódicos y revistas locales, en efecto, el libro me aclaró etapas históricas de la vida del sonero mexicano que eran desconocidas para mí -también para el amigo lector. El señor Figueroa tiene una extraordinaria pagina interactiva la cual usted, estimado lector, puede consultar visítela en www.comosuena.com.

Al señor Sergio Santana Archbold, coleccionista de salsa colombiano, por enviarme algunos LP de Lobo y Melón.

San Juan de Puerto Rico,  2004.

Fuentes consultadas

QUE BONITO Y SABROSO BAILAN DANZON LOS MEXICANOS. Raúl Martínez Rodríguez

http://www.ceniai.inf.cu/cultura/revistas/salsa/a1n3/articulos/a13.html

Melón. Rafael Figueroa. 1994. México. 100 paginas. http://www.comosuena.com- figueroa@comosuena.com

Recuerdos del Son. Marry McMasters. 1995. ISBN 968-29-8271-5

Rudy Calzado. Luis Angel Silva Melón. La Jornada, 2 de mayo 2002

http://www.jornada.unam.mx/2002/may02/020518/17an1esp.php?origen=espectaculos.htm

Tito Puente Parte de la Guerrilla Celestial 1. Luis Angel Silva. La Jornada, 27 de diciembre 2000

Tito Puente Parte de la Guerrilla Celestial 2. Luis Angel Silva. La Jornada, 28 de diciembre 2000

Tito Puente Parte de la Guerrilla Celestial 3. Luis Angel Silva. La Jornada, 29 de diciembre 2000

http://www.jornada.unam.mx/2000/dic00/001229/espectaculos.html

EL SON EN BELLAS ARTES, PARA CELEBRAR 50 AÑOS DE TRAYECTORIA DE MELÓΝ. Raúl Nonoal. www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/diarias/131099/melon.html

Gracias por haberme sacado juventud de mi pasado. Luis Angel Silva

www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/diarias/111099/melon.html

PARA MÍ EL SON ES TODO. MI VIDA, MI RELIGIÓN, MI MANERA DE VIVIR. Merry Mac Masters http://www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/diarias/051099/recuerdo.html

Melón ha sido y sigue siendo demasiadas cosas: Monsivis. Merry Mac Masters http://www.jornada.unam.mx/1999/oct99/991013/cul6.html

El Marqués de Quisqueya. Luis Angel Silva

http://www.jornada.unam.mx/2001/sep01/010924/07an2esp.html

Don Mario. Luis Angel Silva. Melón.

http://www.jornada.unam.mx/2008/08/16/index.php?section=opinion&article=a09o1esp

Latin Jazz. La Combinación Perfecta. Raúl Fernández. Chronicle Book, California. 2002. 144 paginas

 

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