Entrevista a Tite Curet Alonso

 

 

 

Catalino "Tite" Curet Alonso

Foto tomada del libro: Tite Curet Alonso: Lirica y Canción de Norma Salazar

 

 

 

Por Norma Salazar

Sábado, 16 de septiembre de 1995

Publicada en el Semanario Claridad

 

A Emilio Martínez, contestando el reto lanzado el pasado noviembre, 1994

 

 

Esta entrevista se realizó a Don Tite Curet Alonso el día después de que el huracán Marilyn pasara por la Isla de Puerto Rico y dejara la Isla de Culebra en muy mal estado.  Nos atrevemos a pensar que por no haber ninguna actividad en la ciudad de San Juan se facilitó que pudiéramos conversar con él tan extensamente. Hacerle una entrevista al maestro no había sido tarea fácil en tantos años de unión.  Él siempre alegaba que su vida no le sería interesante a nadie.

 

 

Norma: Tite la gente desea oír de tú propia voz, ¿dónde naciste?

 

Tite: Nací en el Barrio Hoyo Inglés en Guayama.

 

Norma: ¿Y la fecha, se puede mencionar?

 

Tite: Sí, desde luego, el 12 de febrero de 1926

 

Norma: ¿Dónde estudiaste la escuela elemental?

 

Tite: La escuela elemental la hice en la escuela Alejandro Tapia en Villa Palmares, los estudios intermedios en la Gómez Briosos y la Federico Asenjo.  La escuela superior la estudié dos años en Guayama y dos en la Central High en Santurce, de allí me gradué.

 

Norma: Pero, ¿por qué fuiste a vivir a Guayama de nuevo si estabas residiendo en Santurce?

 

Tite: Bueno, (dicho con musicalidad, como acostumbraba a hablar).  Al año de nacido mi mamá se mudó a Santurce, específicamente al Barrio Obrero.  Cuando estudiaba la escuela superior me fui a vivir un tiempo con mi padre a Guayama, pero no podía olvidar mi Barrio.  Así que regresé a Santurse para terminar la escuela superior y entrar a la Universidad de Puerto Rico.

 

Norma: ¿Y ya desde esa fecha tú escribías?

 

Tite: Mira, siempre me sentí atraído por la música.  Recuerda que mi padre, aunque era maestro de español, también era músico de la Banda Municipal de Guayama y de la Orquesta de Simón Madera y de don Luis Adrián Martínez, el padre de Luisito Benjamín.  La orquesta se llamaba Los Caribbean Kids. . .

 

(Se queda pensativo, parece revivir recuerdos lejanos.  Continúa como en un monólogo. . .)

 

Catalino Curet, ese fue mi padre.  Todavía en Guayama lo recuerdan.  Era maestro de escuela pública, en la escuela Cautiño, en la escuela Eleuterio Derques y también fue Principal en la escuela Washington y en la Junior High.  Luego impartió clases en la Universidad Interamericana Recinto de Guayama.

 

(Prosigue la conversación; ahora dirigiéndose a nosotros de frente.  Está de vuelta.)

 

Tite: Sí, mira, siempre me sentí atraído por la música.  Recuerdo que de niño me acercaba a Los Dandies de Johnny Seguí, a Tito Henríquez, a Luis Cruz de Alfarona X.  Yo fui testigo de la forma del Cuarteto Victoria de Rafael Hernández; ya para ese entonces tenía 18 años.  Me gustaba la música por herencia e instinto.  Pero, mi mamá no quería que fuera músico.  Ela decía: «tendrás mala fama».  Mi mamá se llamaba Juana Alonso, costurera de profesión, no, mejor escribe «modista».  Ella le cosía a mujeres de posición social alta.

 

(Vuelve a hilvanar el pensamiento anterior y prosigue.)

 

Pero yo no entraba a los bailes, me quedaba afuera, oyendo la música.  Yo no tenía dinero, ni para pagar la entrada.  Ya más en la adultez trabé amistad con Cesar Concepción, José Luis Moneró y Lito Peña.  Cuando era adolescente escribía versos porque estuve ausente de la escuela por espacio de un año.  Me dio ‘spruce’ tropical y a consecuencia de la enfermedad sufrí un desgaste físico.  Me dedique a leer.  Leí todas las novelas que debía leer en la escuela y la enciclopedia La Fuente de la Juventud la leí completa. Fue en esa época que escribí mis primeras canciones pero sin mucho estilo.

 

   

Foto tomada del libro: Tite Curet Alonso: Lirica y Canción de Norma Salazar

Norma: ¿Y que sucede después?

 

Tite: En el año 1948, cuando volví a la Escuela Central de Santurce había un grupo de escritores precoces. Entre ellos estaba Germán Negrón, hoy Director del periódico El Vocero, ¡Ja! ¡Ja! Ese era un dramaturgo en ciernes; también estaba Ferdinand Ferrer, quien fuera Director del Servicio Selectivo y Edwin Seda.

 

 

La Orquesta Los Dandies del maestro Johnny Seguí

Foto de los Archivos de Jaime Jaramillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Norma: Cuando llegas a la Universidad, ¿continúas escribiendo?

 

Tite: Ingresé en la Universidad en ese mismo año, 1948, a la Facultad de Farmacia, después me cambié al Departamento de Ciencias Sociales porque deseaba estudiar Derecho, pero mi verdadera vocación era estudiar Ingeniería, lo que pasa era que había dinero.  Mi mamá solamente cosiendo. . .era una época mala.  Es aquí que comienzo a trabajar en el Correo como oficinista.  Cuando cobré mi primer sueldo le dije a mi mamá: «Ya nunca más quiero volverte a ver sentada frente a esa máquina».

 

Norma: ¿Nunca fuiste cartero?

 

Tite: No, pero tampoco quise aceptar un  puesto de mayor jerarquía.

 

Norma: Pero estuviste a cargo en algo que tenía que ver con relaciones públicas, ¿no?

 

Tite: Ah, sí.  Fui oficial de Relaciones Públicas y editor del periódico Caribe Express del Correo.

 

Norma: Tite, ¿hubo alguna figura o alguna persona que te inquietara para ser periodista?

 

Tite: (Suspiro profundo. . .Vuelve a quedarse pensativo.  Se le entrecorta la voz.)  Mi tío, Armando Alonso, poeta redactor del periódico El Imparcial.  Fui su pupilo.  Cuando yo era niño me llevaba con él a cobrar todos los sábados.  Me compraba dulces y helados.  Yo era pequeño, me gustaba ver las máquinas y me preguntaba, ¿por qué viene aquí y le dan chavos [dinero]?

 

 Norma: Y ya de adulto, ¿cuándo empiezas a escribir formalmente como periodista?

Tite: Ya en ese mismo año del ’48 comencé a escribir para una revista teatral que se llamaba Desde San Juan.  Escribía una columna con un lenguaje muy florido.  En ese tiempo comencé una gran amistad con Noel estrada y Sylvia Rexach.  Johnny Seguí me envió donde un amigo suyo al Diario de Puerto Rico, Federico Virella.  El era redactor.  Le llevé mis trabajos y me dijo que yo no tenía estilo en el trabajo escrito.  (Se ríe).  Yo no sabía de qué me estaba hablando.  Así que me fui a estudiar periodismo.

 

Norma: Te he oído hablar sobre una anécdota que pasó años después con ese señor Virella, ¿quieres compartirla?

 

Tite: Sí.  Cuando terminé de estudiar periodismo empecé a escribir artículos en El Imparcial siempre recordaba que Federico me había dicho que no tenía un estilo.  Iba guardando algunas columnas en mi cartera.  Un día me encontré a don Federico.  Nos saludamos y entablamos conversación.  Habían pasado diez años.  Le recordé el incidente y le enseñé mis artículos para obtener su crítica.  Ante la pregunta: ¿Y esto tiene estilo? Don Federico contestó: «Sí te los publican tiene estilo.  Son muy buenos, Tite.  Pero no los que llevaste aquella vez».  (la voz se afloja y adivino indicios de lagrimas en los ojos). 

 

Norma: (Deseando acelerar el momento)  Y después de El Imparcial, ¿dónde escribiste?

 

Tite: Bueno, (reaparece Tite el musical); entonces fui corresponsal del Record World de Nueva York,  ahí fungía como cronista del periódico El Reportero; luego de El Mundo y jefe de Información de la Revista VEA.

 

Norma: Creo que al público le gustaría saber qué haces actualmente en el campo del periodismo.

 

Tite: Soy reportero de la Revista VEA y escribo crónicas para el periódico El Diario.

 

Norma: Durante ese periodo del que hablas cuando escribías para revistas y periódicos, musicalmente ¿qué estaba pasando?  

 

Tite: Durante esos dieciochos años trabajaba en el Correo, también continuaba escribiendo canciones.  En 1965 Joe Quijano me graba por vez primera Efectivamente.

 

Norma: Una de las personas que me hubiese gustado conocer y compartir con él fue don Rafael Cortijo.  ¿Cómo lo conociste? ¿Cómo fue esa amistad?

 

Tite: A Rafa lo conocí en mis andanzas por la Parada 21 en Santurce.  Su hermana Rosa había estudiado conmigo en la Central High.  Ya Rafael tocaba en diferentes orquestas. Eso fue mucho antes de que hiciera el combo.

 

Norma: (Interrumpo) ¿Y a Ismael, también lo conociste en ese tiempo?

 

Tite: A Ismael lo conocí de niño en Canta Gallo.  Yo bailaba mucho por la calle Calma.  En ese tiempo conocí a Lucy Fabery, a Miguel Valdés y a Tito Lara.  Pero, oye lo que te digo.  El combo de Cortijo no lo dirigía él.  Lo dirigía Miguel Clemente.  Luego él se va y Cortijo se queda.  Sacó a los músicos blancos y trajo los negros quien cantaba era Sammy Ayala. 

 

Norma: (Interrumpo de nuevo) Pero ¿e Ismael?

 

Tite: Ismael cantaba con la Orquesta Panamericana.

 

Norma: Pero, ¿cómo fue la relación con don Rafael fuera de la música?

 

Tite: Éramos hermanos de la vida.  Yo me ponía su ropa. Si a él le faltaba, yo tenía; si a mí me faltaba Rafa tenía.  Ha sido  amigo más grande que he tenido en la música y fuera de ésta.

 

Norma: ¿Y, entonces Cheo?

 

Tite: Bueno, yo había oído mucho los discos de Joe Cuba.  Recomendé que trajeran discos de él a Puerto Rico.  Hablé con Alfred D. Herguer y él trajo el conjunto. (Cae de nuevo en monólogo reflexivo) Yo no fui a esos bailes.

 

Norma: Y, ¿cuándo conoces a Cheo?

 

Foto tomada del libro: Tite Curet Alonso: Lirica y Canción de Norma Salazar

 

Tite: A Cheo lo conocí en la 110 en Nueva York.  Me lo presentó Nandi Sterling, otro amigo del alma.  Hablamos mucho de música, pero él estaba hechado a perder.  Luego vino a Puerto Rico, entonces Silvio Iglesias, Tommy Olivencia y yo lo ingresamos a Hogares CREA.  Una vez recuperado grabó con la FANIA por gestiones que hice personalmente; y ya fuimos compositores, amigos – hermanos.

 

Norma: Tite, en este momento quiero que me mires como a una reportera puertorriqueña con una responsabilidad muy grande para con mi pueblo.  Que te olvides por un momento de quien soy en tu vida personal y me contestes honestamente esta pregunta que voy a formular.  Yo sostengo la teoría que tuvo que existir un gran amor, una experiencia en la vida del compositor que caló muy y dejó una huella que es la que ha marcado el tema del amor imposible en todas tus composiciones románticas.  ¿Qué me dice sobre esto don Tite?

 

Tite: Experiencias personales las menos, resorte dramático que aprendí en el periodismo.  La tragedia, el odio, el amor; eso lo inventaron los griegos.  Los periodistas buscamos lo chocante.  La tristeza es más chocante que la alegría.  Yo lo desarrollo como algo personal.  La alegría ha sido parte de mi vida siempre.  Hay un sentimiento de nostalgia, sí, de cosas que no se pudieron hacer, eso deja huellas, pero no define la vida de nadie.  La experiencia ajena también cuenta mucho.  Cuento las peripecias de la historia porque a todos les interesa.  Los compositores somos como el resto de las personas comemos arroz y habichuelas.  No creo tener nada interesante en mi vida como para decírselo a la gente, soy una persona común. 

 

Norma: Muchas personas creen que eres simpatizante de la izquierda.  Antes de conocerte yo también lo creía por los temas de tus canciones.  ¿Cómo te explicas eso?

 

Tite: Mira el autor es responsable a su época.  Tiene que afrontar las situaciones que lo rodean; si no lo dice, en mi opinión es irresponsable.  Políticamente, para mí, tan grande fue Albizu, como Washington.  Ambos pensaban en la opresión de su pueblo; desde sus respectivos lugares.  Ningún país que tiene que pelear por la libertad debe pisotear a otros.  Si los países se libertan de los imperios nunca deben pararse sobre otros.  En el caso de Puerto Rico ha habido un mejor entendimiento.  Por ejemplo, en casos análogos en el resto del mundo; nunca Inglaterra trató a India y otras colonias como Estados Unidos a Puerto Rico.

 

Norma: Mejor cambiemos el tema, ¿cuántos homenaje le han hecho a don Tite Curet?

 

Tite: Muchos.  De todas partes.

Norma: Antes que lo olvide. ¿Cómo llega Isadora Duncan, (el tema musical) a París?

 

Tite: De la mano y en la voz de Celia Cruz. 

 

Norma: ¿Cuáles géneros musicales has trabajado?

 

Tite: Boleros, vallenatos, cha cha-cha, mambo, guarachas, sones, golpes llaneros, sambas, corridos mejicanos, danzas, tres cantatas religiosas, temas de novelas, temas de películas. . .Callejón se usó para El Retén de Catia, La Tirana, se usó en la película Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios.  Salí porque salí se usó en la película Bad Habits; y La Esencia del Guaguancó, en El Padrino; parte II, bossa nova, décimas, nueva trova, bombas, plenas, danzas y salsa. 

 

Norma: De todos los temas, ¿cuántos han sido éxitos?

 

Tite: Ciento quince.

 

Norma: ¿Cuántas composiciones tienes?

 

Tite: Más de dos mil.

 

Se levanta y se aleja rumbo a la cocina de la casa.  Es una forma de decir sin palabras «Ya no más».  Quedan muchas preguntas por formular.  Queríamos saber sobre la costumbre de usar sombreros de paja, sus viajes, su amor por Brasil y muchas otras cosas.  No sabemos cuando se propiciará otra ocasión para otra entrevista a Don Tite Curet Alonso.

 

 

Israel Sánchez-Coll transcribió el texto original para Herencia Latina.

 

 

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